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Prof. Ausina.
"Seguimos sin tener reconocida oficialmente la especialidad de enfermedades infecciosas, tras 20 años reclamándola, pero ahora observamos que hay sensibilidad al respecto en el Ministerio de Sanidad", ha declarado Vicente Ausina, presidente de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc), que ha sustituido en el cargo a Santiago Moreno.
Según ha explicado, el reconocimiento de la especialidad de enfermedades infecciosas es necesario para formar de manera adecuada a los médicos que se dedicarán a ello. "Ahora se forman en otras especialidades, como Medicina Interna o Microbiología, que no les facilitan las bases conceptuales ni la formación conveniente" y "la calidad de la docencia depende de en qué centro estén".
La diferencia básica que él ha precisado entre microbiología y enfermedades infecciosas es que la primera es una labor médica de laboratorio -"es la anatomía patológica de la infección"- y la segunda es clínica, de atención directa al paciente.
El otro frente de interés de la Seimc, según Ausina, es, lógicamente, la microbiología, que tiene reconocimiento oficial pero de poca utilidad, dadas las escasa salidas laborales. "Formamos durante cuatro años a especialistas que luego no se pueden colocar, un fenómeno fomentado desde las administraciones públicas, especialmente la catalana, donde la externalización de los laboratorios de análisis clínicos está haciendo que en vez de contratar microbiólogos se contraten analistas clínicos, con sólo seis meses de formación".
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Diferencias:
La futura Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS) y la adopción de la normativa europea, en su opinión, podría poner fin al problema especificando, de manera clara, qué hace un microbiólogo y qué un analista clínico. "La solución de este problema tendrá efectos importantes en la salud de la población", ha dicho. El microbiólogo, a diferencia del analista clínico, tiene que trabajar al lado del facultativo para orientarle en los tratamientos (las sepsis, el VIH y el VHC son ejemplos claros).
Mientras no se resuelva esta cuestión, cada año salen entre 60 y 70 nuevos especialistas en Microbiología en toda España.
Ausina, que también es miembro de la Comisión Nacional de la especialidad, ha comunicado ya a este organismo que, a juicio de la Seimc, es necesario reducir a la mitad los residentes (25-30) y hacer un cribaje de los centros docentes para seleccionar a los que garanticen la mejor formación.
Discordancias:
Ausina considera una discordancia que en Madrid se formen el 48 por ciento de los MIR de Microbiología y que en Andalucía haya 28 plazas y en Cataluña sólo 5. Por otro lado, en materia de docencia, el nuevo presidente de la Seimc, que dirige el Servicio de Microbiología Clínica del Hospital Universitario Germans Trias de Badalona, en Barcelona, ha elogiado la actualización del programa MIR que acaba de publicar la Comisión Nacional y que ha contado con la colaboración de la sociedad científica.
Profesionalizar la sociedad
La junta directiva de la Seimc está buscando una nueva sede en Madrid, de unos 400 metros cuadrados como mínimo, para seguir creciendo y profesionalizar sus actividades. Entre los proyectos inmediatos, Vicente Ausina, su nuevo presidente, ha citado la creación de una agencia que se encargue de gestionar los ensayos clínicos de la industria farmacéutica.
La Seimc nació hace 20 años con el objetivo de promover, fomentar y difundir el estudio y la investigación de las enfermedades infecciosas y de la microbiología clínica en los aspectos de epidemiología, patogenia, diagnóstico, tratamiento, prevención y control. Una de sus principales funciones es la de asesorar e informar a las Administraciones y organismos públicos, así como la edición de protocolos.
Cuenta con más de 2.500 socios de varias disciplinas médicas (incluye a especialistas en pediatría, medicina preventiva cuidados intensivos y cirugía), a las que quiere incorporar la enfermería especificamente dedicada a enfermedades infecciosas.
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