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En 1921, el neurólogo alemán Alfons Jakob publicó tres artículos en los que describía una nueva enfermedad neurológica que el llamó spastische pseudosklerose (Seudoesclerosis espástica).
En el segundo de ellos hacía referencia a un caso descrito algunos meses antes en la revista Zeitschrift für die Gesamte Neurologie und Psychiatrie por el también neurólogo alemán Hans Gerhard Creutzfeldt y que, en opinión de Jakob, correspondía a una afección nosológicamente muy afín, si no idéntica.
Así las cosas, resultaba lógico referirse entonces a la nueva enfermedad, como era costumbre de la época, por el apellido de ambos médicos. Parece que el primero en hacerlo así fue el psiquiatra muniqués Spielmeyer, cuando el 9 de septiembre de 1922 habla ya de creutzfeldt-Jakobsche Krankheit (Enfermedad de Creutzfeldt Jakob) en la revista alemana klinische Wochenschrift.
A la luz de los conocimientos actuales, los especialistas coinciden en que el caso descrito por Creutzfeldt no pertenece, por sus características clínicas y anatomopatológicas, al grupo de las encefalopatías espongiformes transmisibles. Según esto, ¿Tiene sentido seguir utilizando el nombre de Creutzfeldt para designar esta enfermedad, y más aún colocarlo en primer lugar? En los países de lengua alemana,
de hecho, hacía ya muchos años que era habitual invertir el orden de ambos apellidos y hablar de Jakob-Creutzfeldt-Syndrom, hasta que con la crisis de las vacas locas volvió a entrar con fuerza por influencia del inglés, la forma Creutzfeldt-Jakob-Krankheit.
Cabe plantearse asimismo la posibilidad de hablar sencillamente de enfermedad de Jakob o, incluso, de abandonar de una vez por todas la antroponimomanía de nuestros bisabuelos y pasar a utilizar un nombre más descriptivo, como pueda ser encefalopatía espongiforme humana.
Hoy por hoy, no obstante, entre nosotros se usa prácticamente de forma exclusiva la designación enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, y parece que los apellidos de estos dos neurólogos alemanes habrán de permanecer íntimamente asociados durante mucho tiempo más en el lenguaje especializado de la medicina.
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