GEFOR VolverLiteratura
Biografías: Charles Jean Nicolle
Home Quienes somos FAQs Estatutos Fotos Consensos Novedades Buzón de contacto Links Encuestas Residentes Becarios Docencia Socios Colaboradores
SEIMC 
THOMAS MANN
  Charles Jean Nicolle
   


Charles Jean Nicolle




Charles Nicolle es una de las grandes figuras de la bacteriología moderna. En 1928, el Instituto Karolinska de Estocolmo le otorga el Nobel de Medicina por sus investigaciones sobre el tifus.

En el laboratorio de la humilde filial tunecina del Instituto Pasteur, el médico francés Charles Nicolle realiza notables investigaciones sobre las enfermedades infecciosas. En 1909 descubre el proceso biológico causante del tifus exantemático. Identifica el germen que lo provoca (Rickettsia prowazekii) y el piojo que lo transmite al hombre (Pediculus humanus corporis). Desde entonces es posible combatirlo con políticas sanitarias adecuadas.

Durante la Primera Guerra Mundial, el trabajo preventivo contra la fiebre tifoidea resulta muy eficaz. A su vez, el hallazgo de Nicolle permite establecer la diferencia entre el tifus epidémico y el murino, cuyo agente de contagio es la pulga de la rata. Entre las numerosas distinciones que recibe a lo largo de su vida, el Instituto Karolinska de Estocolmo le concede el premio Nobel de Medicina de 1928.

El doctor Charles Jules Henry Nicolle nace en la ciudad francesa de Rouen el 21 de septiembre de 1866. Su padre y su hermano mayor son médicos; este último será Director del Instituto Bacteriológico de Constantinopla y docente en el Instituto Pasteur de París. Charles continúa la tradición familiar y culmina sus estudios de Medicina en 1893. Al poco tiempo, ya dirige el Laboratorio de Bacteriología de la Universidad de Rouen. Es un ferviente promotor de acciones profilácticas contra la tuberculosis y las enfermedades venéreas. Por las connotaciones sociales de sus campañas de salud pública, no tarda en ganarse la enemistad del decano de la Facultad de Medicina. En 1903 abandona su ciudad natal y decide hacerse cargo del Instituto Pasteur de Túnez. Ese pequeño centro de investigación adquiere el reconocimiento unánime de la comunidad médica internacional. En 1928 se incorpora a la Academia de Ciencias de París. Muere en la colonia francesa, el 28 de febrero de 1936.

Las investigaciones de Nicolle no se limitan al tifus. Su contribución a la etiología y el tratamiento de numerosas enfermedades infecciosas es inestimable. El paludismo, la brucelosis, la lepra, el sarampión, la escarlatina, la gripe, entre tantas otras, son objeto de su atención. Pero Nicolle es, ante todo, un humanista. Preocupado por el sentido filosófico y social de la actividad científica, publica varios textos en los que aborda estas cuestiones. Entre ellos destacan: “Naturaleza, concepción y moral biológicas”, “Responsabilidades de la Medicina” y “El destino humano”.