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En la Capilla Sixtina del Vaticano hay, frente al trono papal, un gran fresco de Sandro Boticelli con numerosas figuras, llamado "La purificación del leproso", ante el Hospital del Espíritu Santo.
En el primer plano, la mujer de un leproso ofrece al sacerdote dos aves vivas en una bandeja, una de las cuales debía ser degollada y la otra, puesta en libertad para llevarse la enfermedad, según mandaba la legislación mosaica (Levítico)
En el detalle que reproducimos se ve al leproso con la mano mutilada que acudió para curarse.
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